| 1 cuota de $8.700,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $8.700,00 |
| 2 cuotas de $5.197,82 | Total $10.395,63 | |
| 3 cuotas de $3.609,05 | Total $10.827,15 | |
| 6 cuotas de $2.057,70 | Total $12.346,17 | |
| 9 cuotas de $1.530,23 | Total $13.772,10 | |
| 12 cuotas de $1.287,60 | Total $15.451,20 |
El Buda en Orgonita con Amatista reúne la energía armonizadora de la orgonita con la serenidad de la amatista y la dulzura simbólica del Buda Niño. Su presencia invita a crear un ambiente de calma, optimismo y bienestar, acompañando cada día con una intención de equilibrio y conexión interior.
La Orgonita está elaborada con una matriz de resina, viruta de aluminio, cuarzo blanco molido y escalla de amatista. Esta combinación actúa como un armonizador energético, ayudando a reciclar la energía del entorno y favoreciendo espacios más equilibrados. Además, puede contribuir a mitigar los efectos de la contaminación electromagnética generada por dispositivos electrónicos, sin interferir en las señales de WiFi o telefonía móvil.
El Buda Niño representa la pureza, la alegría y el potencial de crecimiento espiritual que habita en cada persona. Su expresión serena nos recuerda la importancia de cultivar pensamientos positivos, vivir con sencillez y abrir el corazón a la paz interior. Es un símbolo asociado a la buena fortuna, la armonía y la energía luminosa en el hogar.
La Amatista, reconocida por su vibración protectora, favorece la serenidad, la meditación y la claridad mental. Su energía acompaña los procesos de transformación personal, ayudando a encontrar equilibrio emocional y una conexión espiritual más profunda.
Gracias a la acción conjunta de la orgonita y la amatista, esta pieza favorece un ambiente propicio para el descanso, la concentración y el bienestar. También puede acompañar espacios de meditación, trabajo o estudio, aportando una sensación de calma y optimismo.
Su radio de acción aproximado es de 2 metros, creando un campo de armonización energética alrededor del lugar donde se encuentra.
Ubica tu Buda Niño en un lugar visible del hogar, especialmente cerca de la entrada, en la sala de estar, sobre un escritorio o en tu espacio de meditación. También es un hermoso compañero para quienes desean incorporar un símbolo de protección, alegría y equilibrio en su rutina cotidiana.
